Caracas, 19 de octubre de 2025.- Octubre de 2025 quedará inscrito en la memoria espiritual y política de Venezuela. La canonización del doctor José Gregorio Hernández y de la madre Carmen Rendiles, junto con la concesión del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, forman parte de un torbellino de amor providencial que, después de tantos años de oscuridad, nos deja entrever la victoria del bien sobre el mal en nuestra historia. Son, en medio del aluvión de vileza que parece estar por terminar, una caricia de Dios sobre un pueblo que ha luchado sin perder su alma. Parafraseando el lenguaje de Juan Pablo II en Memoria e identidad, cuando el mal parece triunfar, revela sus límites, porque la Providencia nunca abandona al hombre, sino que lo llama a cooperar libremente con la redención de su tiempo.
Caracas, 16 de octubre de 2025.- El 7 de julio de 2021, un grupo armado asesinó a Jovenel Moïse, presidente de Haití. Lo que ocurrió en el país después de su muerte está muy lejos de la democracia. Cuatro años después, Haití es un Estado fallido en el que predominan el caos y la miseria.
Caracas, 13 de octubre de 2025.- “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte? Y el Rey les dirá: en verdad les digo que cuando lo hicieron con uno de mis hermanos más pequeños, lo hicieron conmigo” (Mt 25, 37-40).
Madrid, 11 de octubre de 2025.- Vivimos una era de retroceso democrático. En distintos rincones del planeta, los cimientos de la libertad se resquebrajan bajo la presión del poder. En muchos países, la libertad ya no muere solo por decreto, sino también por indiferencia. El miedo, la manipulación masiva y el relativismo moral corroen lo que generaciones enteras levantaron con sacrificio.
Caracas, 10 de octubre de 2025.- En el corazón de Europa del Este, Polonia soportó durante casi medio siglo el peso de un régimen comunista impuesto desde Moscú (antes había padecido la dominación nacionalsocialista). Fue un tiempo de represión política, control absoluto del Estado sobre la economía, censura cultural y vigilancia social. Durante décadas, los polacos aprendieron a sobrevivir en un mundo donde la verdad se ocultaba tras la propaganda, donde la escasez era norma y donde la dignidad humana era permanentemente vulnerada. Sobrevivieron en medio del terror.