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Es necesario rechazar el paquete de leyes habilitantes que el gobierno nos ha querido meter de contrabando y con vaselina.
Los veintiséis Decretos-Leyes recientemente dictados se inspiran en los principios fundamentales del Proyecto de Reforma Constitucional rechazado el pasado 2 de diciembre de 2007 en referendo popular, especialmente, en lo que respecta al modelo socialista.
Ya la Exposición de Motivos del Proyecto de Ley Habilitante, preparado por el Presidente de la República, justificaba dicho instrumento en la necesidad de construir el modelo socialista que, posteriormente, quedaría incorporado al proyecto de reforma rechazado.
Esto significa, en primer lugar, un fraude a la voluntad del pueblo expresada en diciembre pasado, en contra del Proyecto de Reforma Constitucional y por ende, en contra del modelo socialista allí plasmado.
Igualmente, la exposición de motivos para la mayoría de los Decretos-Leyes dictados aluden a la construcción de ese modelo socialista (Decreto que crea la condecoración Dr. Gilberto Rodríguez, o el Decreto que creó el impuesto a las transacciones financieras), lo que igualmente constituye un fraude a la voluntad constituyente expresada.
Entre éstos, resalta el Decreto que crea la Comisión Central de Planificación, la cual concibe a la planificación como un instrumento vinculante para la construcción del modelo socialista, lo que además, viola la libertad económica y la propiedad privada, ambas constitucionalmente reconocidas. Incluso, se han incorporado figuras propias del Proyecto de Reforma Constitucional que ameritan, en consecuencia, la modificación de la Constitución, como es el caso del cambio de nombre de la Fuerza Armada a Fuerza Armada Nacional Bolivariana (sentencia de la Sala Constitucional Número 1255 del 31 de julio de 2008).
En resumen, al incorporar el modelo socialista diseñado en la reforma, los Decretos-Leyes (i) violan la soberanía del pueblo como lo establece el Artículo 5 de la Constitución, pues éstos desconocen el efecto vinculante del poder constituyente expresado el 2 de diciembre, el cual se opuso al desarrollo del proyecto socialista; y (ii) violan el sistema de economía social de mercado que recoge la Constitución de 1999, al diseñar un modelo socialista basado en la planificación central de la economía y la socialización de la empresa privada, que es una institución constitucionalmente garantizada.
No dejes que se burlen de ti, dile no a la reforma de contrabando.